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Qué es un trasdosado y los diferentes tipos

El aislamiento térmico y acústico de las paredes ofrece muchos beneficios en el hogar y la oficina. Afortunadamente, hay un gran número de opciones disponibles con excelentes resultados, como el trasdosado. De hecho, es una de las técnicas más utilizadas, tanto en el interior como en la fachada.

En los trasdosados, se utiliza el yeso laminado o cartón yeso, mucho más conocido como “pladur”, porque este nombre comercial se ha hecho muy popular. Una de las mayores ventajas es su facilidad para manejarlo y montarlo. Su principal función es conseguir un doble tabique para aislar una estancia del frío, el calor, la humedad y el ruido. Si estás interesado en saber en qué consiste y cuáles son sus beneficios, no dudes en leer hasta el final.

Qué es el trasdosado

El trasdosado es un revestimiento ideal para aislar las paredes o muros de una vivienda. Su aplicación es igual de válida para una obra nueva como para rehabilitar y acondicionar cualquier inmueble que quiera mejorar la habitabilidad. Está comprobado que esta técnica es la solución perfecta para garantizar la eficiencia energética y evitar los ruidos molestos. 

Sin embargo, antes de proceder a acometer este tipo de obra, lo mejor es consultar a un profesional. Sobre todo, porque hay una serie de factores que influyen, como el tipo de material, la superficie a cubrir y el presupuesto. Una de las opciones más demandadas es el trasdosado con pladur, no obstante, no es la única alternativa para proteger contra las inclemencias meteorológicas y los ruidos.

Tipos de trasdosado y su instalación

Prestar atención a los tabiques interiores garantiza un espacio más confortable. En los últimos tiempos, la eficiencia energética ha cobrado un especial protagonismo por los elevados precios de la electricidad. Hace años, lo más normal era construir muros de ladrillo, pero hoy en día prevalecen las paredes más ligeras con placas de yeso laminado. 

Las denominadas “obras secas” en el mundo de la construcción son mucho más frecuentes. Las técnicas han avanzado para ajustarse a las necesidades actuales y se usan materiales que ofrecen magníficos resultados en el aislamiento. En el caso del tema que nos compete, cabe destacar que hay tres tipos de trasdosados, y cada uno se distingue por un montaje diferente.

El trasdosado directo

Esta es la mejor elección cuando se trata de instalar las placas de yeso laminado en las paredes con una pasta de agarre para garantizar la adherencia. Una de sus principales ventajas es que podemos elegir el grosor que más nos interese, según las características de la estancia. Además, el trasdosado directo permite añadir materiales aislantes sin afectar a la cámara de aire.

Trasdosados semidirectos

Este tipo de trasdosado se utiliza cuando el acabado de un muro o pared está en mal estado. Esto suele ocurrir en las reformas, donde lo más normal es encontrar tabiques viejos. La diferencia con el trasdosado directo es que las placas de yeso se fijan o atornillan con tornillos autoperforantes a un perfil metálico omega.

Trasdosados autoportantes

Por último, está este tipo de aislamiento, que emplea la lana de roca en el interior para mejorar la nivelación. La estructura autoportante es muy resistente para colocar las placas de yeso laminado. La principal diferencia respecto al resto de soluciones es que no se necesita la mezcla de agua con polvo en el agarre.

Cuáles son las ventajas del trasdosado

Una vez, que tenemos claro qué es un trasdosado, y cuáles son sus principales características, vamos a conocer sus ventajas. Hay muchas razones para revestir los tabiques con esta técnica, ya que, además de mejorar el aislamiento térmico y acústico, también mejora la resistencia y estabilidad.

  • Barrera térmica. Cuando se aplica el trasdosado, los materiales se sellan entre sí para garantizar una barrera térmica que evitan las temperaturas extremas. Uno de los principales motivos para instalarlo es evitar que el calor no se pierda.
  • Resistencia contra el fuego. Otra de las grandes ventajas es que ofrece una gran protección contra el fuego. Es un aislante muy efectivo ante los materiales inflamables próximos.
  • Ahorro energético. Es una técnica aconsejable para evitar que el calor se escape, por lo tanto, se reduce el uso de los sistemas de calefacción. Es decir, el consumo energético es mucho menor y se mantiene una temperatura más estable.
  • Protección contra la humedad. Esta técnica se emplea también para evitar que la humedad atraviese la pared, por lo tanto, es muy favorable para instalar en zonas más húmedas.
  • Fácil instalación. Como estos paneles son muy ligeros, se manejan, instalan y transportan fácilmente.

En conclusión, el trasdosado es de gran utilidad para proporcionar mayor confort a cualquier estancia. Si te surgen más dudas sobre cómo se aplica y qué productos tienes que comprar, ponte en contacto con nosotros. En SATE Mediterráneo somos especialistas en buscar la mejor solución para garantizar el aislamiento térmico y acústico.

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